8.5.08

Entrevista

“Desprenderse de las emociones no es humano ni posible”
Astridd García astriddale68@hotmail.com
Mireya Vivas es pedagoga, profesora con dedicación exclusiva del Núcleo Táchira de la Universidad de Los Andes, del departamento de Pedagogía en el área teoría de la educación. Además de obtener el doctorado de educación en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, (UNED) cuyo proyecto de tesis doctoral “La educación emocional en la formación inicial del docente”, obtuvo el Premio Extraordinario de Tesis.
Foto: Astridd García
Directora actualmente del Gabinete de Asistencia Psicopedagógica , (Gapsipe) y reconocida por la publicación de su obra Educando las emociones como “autor nacional editado en el extranjero”, para la región occidente, durante el IV Premio Nacional del Libro de Venezuela, en la convocatoria 2007.
El libro Educando las emociones, que constituye una práctica pedagógica del programa de educación emocional para estudiantes universitario, es una “carpeta de trabajo” del esfuerzo conjunto de las profesoras Mireya Vivas (ULA) y Belkys González (UNA), de Venezuela, con el profesor Domingo Gallego Gil (UNED), de España.
La profesora Mireya Vivas, quien siempre ha tenido interés por lo psicológico, aunque no pudo formarse en Psicología porque en las universidades del Táchira no se oferta la carrera, decidió formarse en algo que ella llama psicopedagogía, pues la licenciatura en educación mención Dificultad de Aprendizaje y la Maestría en Orientación Psicológica conlleva una fuerte carga psicológica.
Así es como la mezcla de la enseñanza emocional con el ejercicio docente y el interés por el estudio de la mente del hombre, concibe el texto Educando las Emociones.
“Mi tesis doctoral fue una propuesta de educación emocional para los alumnos de la carrera de educación, el libro fue apenas un anexo del trabajo investigativo que en su parte práctica se construye a partir de la experiencias con mis alumnos”.
En el segundo capítulo, se presentan unas series de actividades para la educación de las emociones, que promueve a los lectores a ejercitar y desarrollar la competencia emocional a través del conocimiento sobre sí mismo, los test de evaluación de los estados emocionales, el registro sistemático de las emociones experimentadas, además de técnicas de respiración.
“El libro tiene una amplitud que no sólo sirve para los alumnos de la universidad, sino que está hecho para ser leído por cualquier persona que sepa leer y quiera enterarse del tema. Por lo tanto se escribe en un lenguaje sencillo, claro y accesible puesto que se sitúa en el lector”.
Reconoce que el texto, además de ser un trabajo de más de tres años, “no es un tratado de educación emocional”, por tanto no está articulado para académicos. Aparte dio la primicia sobre la publicación del libro Por qué y cómo desarrollar la inteligencia emocional, que es una contribución teórica al tema, dirigido a estudiantes de postgrado, psicólogos, educadores. El trabajo se realizó con la participación de su tutor de tesis el profesor Domingo Gallego Gil, quien valida los contenidos. Se publicará durante la primera semana del mes de mayo.
Vivas comenta que la publicación del libro en una editorial extranjera en España, fue más fácil que publicarlo en Venezuela. “Al principio se lo propuse a la Comisión de Pregrado de la Universidad de Los Andes Táchira, pero ellos tenían cierto formalismo en cómo debía presentar mi solicitud (…) Así que para no perder tiempo en adoptar el texto a su exigencia se lo presenté a la editorial Dykinson, que aceptó publicarlo quizás por la presencia de Domingo Gallego Gil, pues además de ser español, es reconocido académicamente”.
“Cuando intente traer el libro para el Táchira, los costos eran muy altos, porque en España se vende entre 15 y 17 euros, al cambio son aproximadamente 40 mil bolívares, más costos de transporte, la obra tendría un precio tentativo de 70 mil bolívares”.
Y continúa explicando sobre el precio alto en la adquisición de la obra por los estudiantes. “Batallé hasta conseguir la autorización de la editorial y con dinero del grupo de investigación y mío conseguimos imprimirlo. Ahora está casi agotado, al respecto estoy pensando en producirlo de nuevo”.
Urgencia de educación emocional
“La demanda a nivel de las propuestas internacionales de los programas curriculares lo está exigiendo. Desde hace mucho tiempo en las universidades se habla de los cuatro pilares de la educación: el ser, el saber hacer, el saber estar y el convivir, todo esto encaminado a la formación humana”.
Explica que en el año 1999 las Naciones Unidas determinaron que en efecto las demandas de los sistemas productivos, exigen que la educación no sólo se desarrolle en el plano de la calificación profesional, sino además en la competencia personal. En consecuencia se apoya en el informe de la UNESCO, que establece los cuatro pilares de la educación antes mencionados.
Parafraseando sus palabras, Vivas explica que Edgar Morin, filósofo trascendental, escribe la obra Los sietes saberes necesarios de la educación del futuro, importante aportación que orienta a los países del mundo el valor de enseñar la condición humana, en donde asumirse como seres de este planeta y el desarrollo de la ética centrada en el hombre, se constituyen en el progreso emocional del ser.
“La inteligencia emocional tiene que ver con el bienestar personal, pero también con el bienestar social, es necesario aprender a vivir juntos ¿Cómo está el mundo? La especie humana es una de las pocas que involuciona desde el punto de vista social, cada vez somos más infelices y nos cuesta resolver las relaciones emocionales (…) La situación del mundo nos está enseñando que tenemos que educarnos emocionalmente”.
¿Cuáles han sido los avances desde el campo de las investigaciones neurológicas y psicológicas en las que se fundamenta el libro?
Los procesos emocionales hasta cierto punto están ocultos y para la psicología siempre ha sido un tema de interés, desentrañar ese mundo. Los adelantos tecnológicos permiten adentrarse en el interior del hombre. Por su parte, la neurología ha contribuido estos últimos años a la compresión de los procesos mentales, a través del escáner y la tomografía que fungen como indicadores del funcionamiento cerebral. Así se concibe lo que piensa y siente el hombre.
Algunos investigadores han considerado una nueva visión paradigmática, pues antes se pensaba que la cognición y la emoción eran procesos separados, incluso opuestos. Se llegó a pensar que se razonaba mejor al dejar las emociones de lado, pero eso no es humano ni posible.
La psicología en los últimos años ha integrado los procesos cognitivos con los emocionales dentro de las implicaciones educativas. El problema con los educadores es que los adelantos en las distintas disciplinas no impregnan las prácticas en el ejercicio docente.
Como educadores es importante el equilibrio emocional, pues es una profesión fundamentada en las relaciones humanas que demanda y estresa. El 80 por ciento de los problemas de salud de los profesores tiene que ver con el estrés, de allí la importancia de la competencia en el área emocional para los futuros docentes.
Incorporar la competencia emocional
Sustenta que a nivel mundial hay un gran movimiento en las reformas curriculares, en donde se clama por la incorporación de la competencia emocional al programa formativo, empero como un curso y no como una cátedra.
“Los alumnos en una asignatura sólo comentarían sobre los conceptos, en ausencia de la práctica. He pasado cinco años investigando sobre el tema, de hecho elaboré propuestas durante las reformas curriculares que no han sido escuchadas por la universidad, sólo se nos descalifica, a pesar que el trabajo investigativo realizado es reconocido internacionalmente.
Al respecto, en el campo empresarial y en la educación infantil se ha escrito sobre la capacidad emocional, mientras que en el ámbito educativo es poco el aporte. Si los estudios revelan que la formación emocional, es un factor que incide en el aprendizaje, ¿por qué no actuar?”
También explicó, que Gloria Urbano, coordinadora de la carrera de Medicina en la ULA Táchira, es la única que ha pedido incluir como materia optativa la educación emocional. El trabajo lo hace ad honórem, porque no cuenta en su carga horaria.
Con respecto a su experiencia en el reconocimiento como “autor nacional editado en el extranjero”, Mireya Vivas cuenta que en la Librería del Sur, antes Kuia Mare, realizaban la convocatoria regional y le invitaron a participar. “Al principio estaba escéptica por la competencia con otros autores, sin embargo me inscribí y para mi sorpresa obtuve el reconocimiento a nivel regional en el capítulo Táchira, Mérida, Barinas, Trujillo y Zulia”.
GAPSIPE
El Gabinete de Asistencia Psicopedagógica, es un grupo de investigaciones que tiene como objetivos: realizar investigaciones en el campo de la Psicología, enseñanza y afines, prestar asesoramiento psicológico a los centros educativos de la región, contribuir en la formación de recursos para la investigación psicológica y educativa y difundir en la comunidad de profesionales educativos los resultados de las investigaciones realizadas en el centro, indicó Vivas.

“En las últimas convocatorias que realiza el Consejo de Desarrollo Científico Humanístico y Tecnológico (CDCHT) para el apoyo directo, siempre hemos quedado de primeros entre los grupos de investigación de la Universidad de Los Andes, además es el conjunto más numeroso con 14 investigadores asociados. Manejamos varias líneas de investigación, dos de ellas son la Tecnología de la Investigación y Comunicación (TIC) en la educación y la Educación Emocional, las cuales yo administro”.
Vivas asegura que por iniciativa de GAPSIPE y el apoyo de la Fundación para la Actualización Tecnológica de América Latina (FATLA), se creó la plataforma Docencia Virtual en el Táchira, que promueve la actualización de los docentes y alumnos universitarios en el uso de las TIC.
“El proyecto fundado entre los años 2004-2005, incorpora las tecnologías a la enseñanza presencial, a través del programa Moodle que permite desarrollar entornos virtuales de aprendizaje. Por su parte FATLA, nos proporciona el espacio en la red y suministra becas para la formación docente en el uso del entorno, aunque tenemos el compromiso de pagarle a la fundación por el sitio 220 dólares al año, con recursos de GAPSIPE”.
Destaca que el acceso es gratuito. Los cursos son dictados a los profesores, pero los estudiantes participan con preguntas y comentarios sobre el tema tratado. “En este momento contamos con 70 cursos por los que han pasado más de 50 profesores y más de 300 mil alumnos”.
Considera que “falta apoyo para crecer, al principio debíamos llevar a los estudiantes a un centro de computación, sin embargo era complicado convocarlos y trabajar con pocas computadoras (…) La universidad está atrasada, desde el punto de vista académico falta voluntad priorizando necesidades. El router del tercer piso del edificio B, existe porque GAPSIPE lo compró”.
Acción Pedagógica
La revista académica Acción Pedagógica, creada en 1989, está adscrita al grupo de investigación Gabinete Psicopedagógico. “Es un patrimonio de la ULA Táchira. El hecho que una publicación llegará al año 15 es un mérito importante, pues el trabajo es arduo y difícil”.
Como integrante del Comité Editorial, diserta que el reto ha sido alcanzar los mayores niveles de calidad, pues con altos y bajos en la eficacia editorial, tienen la cualidad de permanecer en el tiempo. “Uno de los problemas que tenemos es la periodicidad, porque la revista es semestral y como el trabajo se hace ad honórem, los miembros muy comprometidos con la docencia, carecen de espacio en su carga horaria”.
Este año tenemos el compromiso de sacar dos números, además de que se incluya en el índice del Fondo Nacional de Ciencia, Tecnología e Investigación (Fonacit)”.
Al respecto, Vivas denuncia la falta de una línea telefónica y de una secretaria. “Tenemos dos años pidiendo la línea pero no hubo manera. Cómo se puede editar una revista de calidad en esas condiciones, que con gran esfuerzo está en la categoría A del (CDCHT). Para permanecer en este nivel necesitamos ayuda”.
Formación Docente
Vivas, junto con Gladys Becerra y Damaris Díaz, formuló una propuesta para la formación del profesorado universitario, a través de una investigación experimental del trayecto de formación que recorren los docentes en el Departamento de Pedagogía de la Universidad de los Andes Táchira.
Con respecto a la incorporación inicial del profesor al departamento, explica que se sienten solos, angustiados y desorientados frente al ejercicio profesional. “No saben a quien acudir, porque carecen de la asignación de un tutor que los inserte, acompañe y asesore durante el proceso pedagógico. Asimismo que su trabajo se desarrolló con exceso de carga horaria”.
Por lo tanto el profesor aprende a serlo a través de un proceso autodidacta, empírico y rutinario, con la inexistencia de políticas institucionales que permita la orientación e información del docente que ingresa a la universidad.
Continúa manifestando que aunque los profesores noveles participan en actividades como seminarios, talleres, congresos e investigación, es de interés personal, más no corresponde a una programación sistemática. Por ello se debe ofertar actividades variadas que correspondan a sus necesidades, conjuntamente con la obtención de recursos y tiempo dentro de su carga horaria. “La ULA, debe trabajar seriamente en el desarrollo de su profesorado para ayudarlo a crecer, pero es necesaria la comprensión del planteamiento curricular”.
Para finalizar Vivas mencionó la importancia de reconocer al intelectual de la educación y de elaborar programas integrales a partir del perfil del docente universitario para que participe críticamente en la construcción y difusión del conocimiento. Además de hacer un llamado a la Universidad de Los Andes para que se apreste a escuchar las propuestas que se hacen en pro de alcanzar una transformación universitaria.

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